Marifrancis Peñarroya habla para Ser Málaga de la recuperación del turismo británico

El peso del turismo británico en nuestra Costa del Sol es incuestionable porque supone la mitad de nuestra clientela y eso hace que el sector turístico vuelva a enfrentarse a un verano cargado de incertidumbre hasta dentro de un par de meses, como mínimo.

Sobre esta cuestión y sobre la demanda del mercado nacional de cara al inicio de la temporada 2021 hablaba nuestra CEO hotelera y Directora General de Holiday World Resort, Marifrancis Peñarroya, en una entrevista concedida a SER Málaga.

Desde nuestro resort Holiday Word de Benálmadena, con capacidad para alojar a 3.000 clientes, nuestra CEO hotelera ,,, Mari Francis Peñarroya, afronta la nueva temporada «con la confianza de una buena respuesta del turista nacional y doméstico, y posponiendo para agosto, como mínimo, la recuperación del británico».

Para Marifrancis Peñarroya ‘es el momento de trabajar duro para salvar un verano que esperamos que sea mejor que el pasado. De momento las reservas van ya por el 70 por ciento, siempre en referencia al cliente nacional, que busca fundamentalmente pasar unas vacaciones seguras.’

Puedes escuchar la entrevista completa en la web de la cadena ser

La caída del turismo en la Costa del Sol supera el 70 por ciento

A principios de 2020 todas las previsiones apostaban por un nuevo año de récord. Tras un 2019 con excelentes resultados, el sector esperaba aumentar el número de turistas, alargar las estancias y que se incrementara el número de vuelos a pesar del brexit.

Para nuestro destino turístico Costa del Sol la principal preocupación era en aquel momento el mercado británico, principal emisor de visitantes extranjeros, y cómo podía verse afectado por el brexit. Éste fue el tema central y la principal preocupación en Fitur, la cita nacional más importante del sector turístico.

No podíamos imaginar que esa feria no podría volver a celebrarse el siguiente enero, aplazada ahora mismo al mes del mayo, y tampoco la delicada situación en que la pandemia del Covid 19 pondría a toda la industria turística.

El temor al coronavirus provocó las sucesivas cancelaciones de todas las celebraciones y eventos turísticos, llegaron los estados de alarma, los confinamientos, y las cancelaciones de viajes en una situación de miedo e incertidumbre mundial.

La Costa del Sol volvió a abrir sus puertas en verano y los hoteleros apostamos por proteger a sus visitantes con todas las medidas de seguridad, pero con mucha menos actividad y muchísimos menos visitantes de lo que corresponde a una temporada alta.

A falta de los datos definitivos de diciembre, las cifras de la provincia han caído más de un 70% en su actividad hotelera con respecto a 2019, una cifra que aún se eleva más si nos referimos únicamente a los visitantes extranjeros, principal motor turístico de la provincia durante lea temporada baja.

Andalucía recibió en los once primeros meses de 2020 un total de 2,6 millones de turistas extranjeros, lo que supone un descenso del 76,9% respecto al mismo período de 2019, según datos facilitados por el Instituto Nacional de Estadística.

Las cifras indican también que el gasto realizado por los visitantes extranjeros se redujo un 78%, algo desastroso también para la hostelería y el resto de negocios vinculados al sector.

Durante 2020 los principales países emisores a nivel nacional han sido Francia, por encima de 3,7 millones de turistas y con un descenso del 65,0% respecto al mismo periodo de 2019; Reino Unido, con casi 3,1 millones y una bajada del 82,2%, y Alemania, con más de 2,3 millones de turistas, un 78,2% menos.

En el mes de noviembre, España recibió 456.956 turistas internacionales, un 90,2% menos que en el mismo mes de 2019. En dicho mes, del Reino Unido, principal país de residencia, llegaron 88.150 turistas, lo que representa el 19,3% del total y un descenso del 89,9% respecto a noviembre de 2019.


La ocupación de agosto cae al 45,32% en la Costa del Sol


Las cifras turísticas de este atípico verano 2020 siguen confirmando el desplome de viajeros y estancias hoteleras por el impacto de la pandemia del coronavirus, que ha reducido drásticamente los planes vacacionales de la población. 

La Asociación de Empresarios Hoteleros de la Costa del Sol (Aehcos) ha informado a los medios de las cifras registradas al cierre de agosto en nuestra provincia, con el 45,32 por ciento de ocupación de las plazas abiertas. Ahecos ha alertado además de que los datos empeorarán en septiembre debido a la situación generada por el coronavirus.

En su comunicado, la patronal hotelera indica que «es importante valorar el número de plazas abiertas» en relación al porcentaje de ocupación, puesto que de las 88.500 plazas disponibles «solo algo más de 67.000 han permanecido abiertas en el mes más importante del año para la industria turística de la Costa del Sol».

Uno de los datos más preocupantes para el sector es que del 45,32 por ciento registrado solo un 23 por ciento corresponde a visitantes extranjeros, debido a la importante caída de visitantes procedentes del mercado británico, «lo cual augura un mes de septiembre que será caótico».

El turista español es este año el sostén principal de las cifras de ocupación. En la Costa del Sol, el mes de julio se cerró con un descenso del 60,1% en el número de visitantes alojados en los hoteles malagueños. De los casi 648.000 turistas que registró la planta hotelera malagueña en julio de 2019 se ha pasado a los 253.388 de este pasado mes, pese a la finalización del estado de alarma y la apertura progresiva de fronteras.

Las pernoctaciones hoteleras realizadas por estos visitantes muestran una caída todavía mayo en relación al pasado año. En total se contabilizaron 728.467 estancias, un 70,9% menos que en el mismo mes de 2019, cuando hubo algo más de 2,5 millones.

Las restricciones impuestas por el gobierno británico para viajar a España han agravado la situación en la Costa del Sol, llevando a que la aerolínea británica Jet2 y su turoperador Jet2holidays han cancelado sus operaciones a la Península Ibérica hasta el 31 de octubre de este año.

La compañía ha argumentado que esta decisión se debe, principalmente, a la «continua incertidumbre causada por la pandemia de la Covid-19, así como a las recomendaciones del Gobierno de Reino Unido de no viajar a España».

La incertidumbre de la temporada alta amenaza el verano 2020

El de 2020 está siendo un verano muy difícil para el sector turístico y está poniendo en jaque a muchas empresas hoteleras ante la escasa ocupación y la incertidumbre respecto temporada alta provocada por el Covid-19.

El sector turístico español se ha enfrentado a otro mazazo este domingo con la activación en el Reino Unido de una cuarentena obligatoria de dos semanas a los viajeros que hayan visitado España.

Políticos y empresarios hemos rechazado de forma generalizada este varapalo a la actividad, que ya ha provocado que turoperadores como TUI suspendan sus paquetes de vacaciones en nuestro país.

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La cuarentena impuesta por el Gobierno británico ha supuesto un «golpe muy duro, demasiado, y bastante injusto», ha manifestado el presidente de la Diputación de Málaga y de Turismo Costa del Sol, Francisco Salado.

Salado exige al Gobierno central «el mismo trato con la Costa del Sol que al resto de principales destinos turísticos nacionales» en las gestiones que se están llevando a cabo para que sean excluidos de la cuarentena de 14 días que ha impuesto el Ejecutivo británico para viajeros que lleguen a Reino Unido procedentes de España.

«No podemos ocultar que se trata de un golpe muy duro, durísimo para el turismo en nuestro país, para la Costa del Sol y para otros destinos españoles que tienen en el Reino Unido su principal mercado emisor extranjero», ha manifestado el presidente de Turismo Costa del Sol en un comunicado publicado en prensa.

Salado insta al Gobierno central  a que «tome cartas en el asunto y no mire hacia otro lado», planteando la necesidad de tomar medidas con carácter de urgencia, como corredores aéreos seguros y directos de la Costa del Sol y Andalucía con Reino Unido.

Esta delicada situación para el sector turístico se agrava además por la incertidumbre generada por la flexibilización de las cancelaciones, ya que hoteles y aerolíneas han flexibilizado sus tarifas y políticas de cancelación para animar a los viajeros a reservar, lo que genera una serie de daños colaterales para el sector.

Muchas de las reservas perduran apenas tres o cuatro días, el tiempo que tarda el cliente en buscar una oferta mejor, y muchos viajeros reservan las mismas fechas en varios destinos para decidir dónde ir en el último momento en función de los rebrotes, cancelando los demás.

Según los datos de AHECOS, la patronal más importante del sector en la Costa del Sol, son 69 hoteles los que van a permanecer abiertos hasta finales de agosto, lo que representa apenas un 18% del total de la planta hotelera del destino.

Andalucía implanta la mascarilla obligatoria para reforzar la seguridad sanitaria

El Consejo de Gobierno de la Junta de Andalucía ha tomado finalmente la decisión de que las mascarillas sean de uso obligado en Andalucía en espacios cerrados y abiertos, se cumpla o no la distancia de seguridad. 

El objetivo es garantizar que la ciudadanía evita comportamientos que generen riesgos de propagación de la Covid-19. De este modo, Andalucía ha impuesto el uso obligatorio de mascarillas con carácter general para todos los mayores de seis años.

El presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno Bonilla, cree que la decisión de hacer obligatorio el uso de este elemento en la comunidad desde el pasado miércoles no va a ser un freno a la llegada de visitantes, sino que funcionará como un valor añadido a la hora de proporcionar confianza al turista.

Sostienen que el uso de la mascarilla se considerará como un signo de seguridad sanitaria y «No va a tener impacto en el turismo», ha afirmado el dirigente regional, quien ha recordado que justamente lo que piden los turistas es «seguridad y nosotros la ofrecemos».

En palabras de Moreno Bonilla, «Nos adelantamos para evitar que nos atropelle la pandemia», insistiendo en que el uso de la mascarilla será «un factor más decisivo para que muchos ciudadanos opten por Andalucía como destino seguro».

Moreno ha defendido el pasado dado por la Junta en un ejercicio de «responsabilidad» en un momento en que son ya varios los territorios nacionales que están dando pasos atrás en la desescalada, por lo que el gobierno andaluz opta por la prevención para reforzar la imagen de nuestra comunidad como destino turístico seguro.

De acuerdo con el protocolo de uso acordado por el Gobierno andaluz, incumplir la exigencia de llevar la mascarilla en espacios públicos en todo momento, con excepciones como el baño en playas y piscinas o la ingesta de alimentos, conllevará la imposición de una multa de 100 euros.