La Costa del Sol cierra el Puente del Pilar con una ocupación del 80 por ciento

Tras el paso del Pueste del Pilar ya podemos decir oficialmente que comienza la temporada baja en la Costa del Sol. Tradicionalmente, éstos días de octubre suponen el último pico importante en cuanto a la ocupación de camas hoteleras y número de visitantes en nuestro destino turístico.

Este puente del Pilar ha rozado un 80 por ciento de ocupación en estos tres días festivos, a pesar de que se produjeron un dos o tres por ciento de cancelaciones de última hora a causa del mal tiempo. A pesar de las condiciones meteorológicas del fin de semana largo, los hoteles de la Costa han tenido una ocupación similar a la que se alcanzó el año pasado y que superó el 80 por ciento.

El representante del Consejo de Turismo de la Confederación de Empresarios de Andalucía (CEA), Miguel Sánchez, ha hecho ante la prensa un balance muy positivo de estos pasados días festivos. En palabras de Sánchez “Había una previsión de ocupación excelente que se ha visto en parte truncada por el mal tiempo”, aunque a pesar de todo los resultados finales han sido mejores de lo esperado.

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Como suele suceder en estos casos, los más afectados por las cancelaciones han sido los hoteles situados en la franja costera, mientras que en las ciudades de interior la incidencia del clima adverso en los días de puente ha sido menor.

Los hoteleros ya sabemos que este puente supone un punto de inflexión en el desarrollo de nuestra actividad , porque a partir de este mes las cifras de ocupación caen y en apenas unas semanas serán muchos los hoteles de la Costa del Sol que cierren sus puertas hasta la temporada que viene.

Con la segunda quincena de octubre empieza a agravarse el problema de la estacionalidad, para el que no terminan de tomarse medidas efectivas. Según publica la prensa, se espera que aproximadamente un 40 por ciento de la planta hotelera de la Costa del Sol eche el cierre en los próximos días, lo que supone que dejarán de estar operativas unas 20.000 camas.

El problema es que, aunque aún quedan días festivos en el calendario, no se esperan buenas cifras de ocupación debido a que este año el 1 de noviembre cae en sábado y no habrá posibilidad de puente, mientras que el puente de diciembre tampoco suele dar grandes satisfacciones por la cercanía de la Navidad.

Estas cifras, en una provincia como la nuestra cuya actividad económica depende económicamente del turismo, me parecen una barbaridad. Sin embargo entiendo lo que argumenta Miguel Sánchez, porque si vienen menos turistas y los empresarios no pueden afrontar los costes de explotación, al final hay que cerrar aunque haya clientes potenciales. Es un círculo vicioso del que ya he hablado alguna vez…. si vienen menos turistas, habrá menos servicios pero si la oferta sigue empeorando vendrán menos todavía.

Esta es la tendencia que tenemos que invertir y desde aquí hago un llamamiento a todo el sector para que tomemos las medidas oportunas y fomentemos el turismo de invierno, aprovechando el privilegiado clima que tenemos todo el año. Si conseguimos mejorar nuestra oferta mejoraremos resultados.

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